Allí estaba el crío. Echadito sobre la arena. En una postura relajada como si estuviera durmiendo un sueño profundo. Ajeno a su inmensa soledad y a las olas que le acariciaban la cara. Quizás lo que mas conmovía era la soledad del crío en la playa. Era inevitable que a uno se le pusieran los pelos de punta. Ya, más en frío, piensa uno: "ya consiguió el periodista de turno la ansiada foto". Porque en todos los conflictos y acontecimientos existe siempre esa foto, esa imagen que "remueve conciencia" y que da la vuelta al mundo. Y tras ella todos los periodistas afilando sus plumas e inteligencia para tocar en el lado sensible del personal y llevarse, de paso, algo de notoriedad también, que todo hay que decirlo. Que qué bueno es este tío, que qué bien escribe, que qué enfoque tan peculiar, y todas estas cosas.
Desde cuándo prima más vender que contar la verdad? Desde cuándo es más rentable tratar los asuntos de forma sensacionalista que contar TODO lo que sucede en cualquier conflicto? Desde cuándo pasa por comentario inteligente y agudo cualquier comentario que tira por tierra la "condición humana" en general? No tiene nada de inteligente describir al ser humano como el mas horroroso bichejo que camina por la faz de la tierra. No se puede - NI SE DEBE- medir la "condición humana" en general por la visión cicatera de algunos periodistas, políticos e "intelectuales". Y me parece una visión muy canalla describir la "condición humana", de "europa" y "occidente" por la foto de un crío muerto en una playa o por la construcción de un alambre de espinos. Yo creía que los medios estaban para INFORMAR, y que el individuo tendría las herramientas necesarias para separar el grano de la paja, pero según parece, en algunos casos, no es así. Esto, por desgracia, y de momento es otra utopía más. Una utopía mucho más realista y alcanzable que otras, como esas que persiguen que no muera nadie de hambre, ni que haya guerras ni clases sociales, pero una utopía, al fin y al cabo. El crío es una victima más del conflicto que está asolando siría desde hace años. Esa gente viene huyendo del empuje, por un lado, del EI financiado por los petrodólares y de las barbaridades del tío del bigote apoyado por los rusos, que en todo esto son los innombrables. Amén de otras muchas cuestiones complejas, porque en siria, como en todos los países y por mucho que se empeñen dictaduras e imposiciones, no existe homogeneidad absoluta en cuanto a pensamiento, ideologías ni creencias. Siria, al igual que el crío, lleva naufragando desde hace muchos años, pero conocer y formar culturalmente requiere un gran esfuerzo que según parece no es rentable y requiere un tiempo demasiado valioso como para desperdiciarlo en formar a personas reflexivas, juiciosas y carentes de absurdos complejos de autoinculpación baratos. El crío se ahogó, y días antes un sargento del ejército sacó a treinta y tres inmigrantes del agua con un cable atado a la cintura en la isla de Alborán. El gobierno húngaro ha levantado un alambre de espinos, y muchos húngaros protestan por la medida y se acercan a ayudar en lo que pueden a los refugiados.
Más celeridad de los gobiernos europeos: sí. Más medidas que ayuden a toda esa gente que viene caminando durante días a través del campo: sí. Ahora dicen que van a "acoger" mas refugiados de los que en un primer momento se dijo. La pregunta es dónde los van a "colocar". Acogería usted en su casa a alguien que ni conoce y que han vivido todo tipo de atrocidades, que vienen de una guerra.¿ Los acogería usted porque el periodista o intelectual de turno ha dicho que "nosotros", en el año 39, también fuimos refugiados. O porque México acogió a muchos niños "republicanos"?. O porque Argentina mandó en la época de Franco barcos cargados de arroz? La persona de la calle, normal, que diga que no quiere ningún campo de refugiados al lado de su casa creo que estará en su perfecto derecho, por mucho que empujen esos periodistas - intelectuales - guais que tan bien caen ante su público. O si tanto les molesta la "condición humana" que prediquen ellos con el ejemplo por una vez.
La información que llega a nuestras manos en forma de prensa escrita, es como una ventana abierta al mundo, como una ventana de papel, en la que es imprescindible asomarse de vez en cuando para calibrar aproximadamente el mundo que nos rodea. La democracia es un organismo vivo que necesita continuamente estar vigilado, y la minuciosidad en las noticias de carácter general así como el esfuerzo que tengamos que hacer a la hora de estar informados determinará la salud de la misma.
viernes, 4 de septiembre de 2015
miércoles, 25 de marzo de 2015
Protección al menor en los medios
Esto de la protección al menor en los medios de comunicación siempre me ha parecido un cachondeo mayúsculo. Así, que en una de estas revistas de cuchicheos aparece la hija de un famoso-famosillo con un noviete que se ha echado, reportaje fotográfico incluido. Al chaval, como es menor de edad, le borran los ojos como si fuera el engendro del mal, para salvaguardar su......intimidad???privac
Las pasadas elecciones andaluzas
Atrás ha quedado la campaña electoral. La misma de siempre. Vista una, vista todas. Los políticos en campaña, saliendo sonrientes y cercanos en cada foto. Buscando el aplauso facilón en cada mitin. Calentaban motores la nueva jornada de los que mandan, hijos de con una vida encauzada a cortar el bacalao. Casta les ha quedado, aristocracia u oligarquía - degradación de la aristocracia - es lo mas propio. Ellos sumergidos en su mundo mientras una gran parte de la sociedad reclama unos cambios que son necesarios. Como siempre desde que el mundo es mundo. Algunos medios decían que Susana Díez a ganado al PP, o que había frenado a Podemos, cuando la verdad es que si hubieran puesto a un mono amaestrado hubiera ganado las elecciones igualmente, en unas encuestas e intención de voto que han clavado el resultado final. Ha sido la primera vez que no he ido a votar, y esta vez me ha parecido hasta desagradable ver en muchas personas como una supuesta ilusión por algo inexistente. Por un lado la oligarquía, y por el otro unos que apuestan por un tipo de cambio que provoca repeluco, que continuamente lanzan implícitamente unos mensajes culpando al sistema que tenemos de las desigualdades sociales y de los casos de corrupción, y que él - el de la coleta - conoce un sistema en el que no existe todo esto ni grupos empresariales periodísticos que manipulan a las personas. Un tipo que en otros países y en otro tipo de sociedad no hubiera tenido recorrido ningún, pero que aquí ha encontrado el idóneo caldo de cultivo entre la ignorancia y la necesidad. Democracia, sí, por supuesto, pero no de este sistema que ya se ha quedado obsoleto. Es necesaria otra segunda transición antes de que se tuerzan mas aún las cosas. Si alguien pensaba realmente que en las elecciones de ayer nos jugábamos algo ha pecado de iluso, como al final ha quedado demostrado. Y tanta frustración en el personal creo que me da la razón. Al fin y al cabo, Susana Díaz es un mal menor en todo esto. Espero no haber ofendido a nadie ni nada parecido. Sólo es la opinión de un pringado más que ni si quiera fue a votar. Un abracito con cariño de corazón a todos.
martes, 10 de marzo de 2015
HACIA UN NUEVO PUERTO
La tarde estaba cayendo y algunas nubes anaranjadas destacaban sobre un horizonte azulado que iba perdiendo en intensidad. Hacía ya algunos minutos que la última porción de galleta soleada se había ocultado, pero la fuerza de sus rayos se negaban a seguir haciendo de las suyas. Una ligera brisa templada remontaba el río y peinaba el agua que siglos atrás era surcada por navíos que zarpaban hacia territorio inexplorado. No podía dejar de cerrar los ojos y aspirar profundamente el aire con reminiscencias marineras que me hicieron transportar durante algunos minutos a otros tiempos ya lejanos. La quietud del paisaje se vio alterada por el antiguo trajín del puerto imperial, con gente yendo hacia un lado y a otro. Entre los muchos navíos había uno que estaba reclutando tripulación para zarpar al nuevo mundo, en busca de una vida mejor aun a costa de la propia vida de los aventureros. El capitán se encontraba por los alrededores, tentando a unos y a otros, señalando el barco en que pretendía llevar a cabo su empresa. Me imaginaba por un momento una oportunidad semejante: ¿te gustaría zarpar hacia un lugar en busca de un futuro mejor, tener la oportunidad de encontrar un terreno y defenderlo libremente de cualquier ataque, tener la mínima oportunidad de construir un futuro honrado con tus propias manos, teniendo tu propia autonomía y alejado de injerencias y burocracias políticas que tanto lastran a la sociedad? Y me imaginaba a mí mismo con una sonrisa de oreja a oreja subiendo a bordo, sin pensármelo dos veces. Colaborando en lo que hiciera falta dentro del barco, oyendo a los mas expertos en el arte de la navegación. Imaginaba las sensaciones de aquellas gentes que partieron, hace ya siglos, hacia un nuevo horizonte. Hacia el mismo donde se había puesto el sol. Y de repente vi en un costado, saliendo del puerto hacia mi nuevo destino, a un grupo de gente con pancartas y expresiones de desaprobación por esas exploraciones colonialistas que ocupaban tierras que no eran nuestras. Nos tachaban desde la distancia de asesinos, ladrones y todo lo peor. En ciertos programas televisivos presentados por gente "enrollá" se hacían continuas referencias a la catadura moral de esas gentes que inexplicablemente iban a miles de kilómetros a ocupar unas tierras que no eran suyas. Y algunos políticos en sus mítines vociferaban alegremente que todo esto era por una tremenda falta de educación, que implantarían en la escuela una nueva asignatura: EDUCACIÓN Y TOLERANCIA HACIA TODO QUISQUI, porque todo este asunto era intolerable y se tenía que terminar de una forma u otra.
Ya en la inmensidad y tranquilidad del mar todas esas voces, gruñidos, gañidos, ladridos y pitos quedaron finalmente atrás, y mientras trabajaba no podía evitar dejar de sonreír. De vez en cuando observaba el horizonte que habíamos dejado atrás y sacudía ligeramente la cabeza.
- ¡Anda y que os den morcilla!.
domingo, 1 de marzo de 2015
UN SUEÑECITO
En varias ocasiones, he imaginado un partido político que se interesara de verdad por la educación. Que se tomara en serio la formación de los futuros adultos que al fin y al cabo son los que mas pronto que tarde tendrán que asumir responsabilidades y tomar decisiones. Una clase política formada por verdaderos profesionales que vieran la necesidad de blindar la educación como uno de los verdaderos pilares de la democracia y que velaran por formar a personas con juicio propio. Que trabajaran seriamente para mantener alejados de este ámbito a los politiquillos de turno que hacen y deshacen a su antojo, se inventan asignaturas o crean estériles polémicas sobre la asignatura de religión. Puestos a soñar, me imaginaba en una mesa redonda a intelectuales y personas cultas, consagrados en su profesión, diseñando libremente el plan de estudios para los chavales. Me los imaginaba encerrados en una habitación, en una especie de cónclave orgásmico, alejados de la influencia de voceros y liantes y tachando con boli rojo los muchos asuntos a modificar. Me los imaginaba sacudiendo la cabeza en señal de desaprobación e intercambiando opiniones. Me imaginaba a algunos estudiando las razones del alto nivel de abandono escolar para solucionarlo de verdad de una vez por todas. A otros metiendo en el plan de estudios eso de la Ilustración, quién fue un tal Locke, la revolución francesa, quién fue un tal Tales de Mileto que comenzó a observar con los ojos de la razón todo cuanto le rodeaba; esos almohades que recogieron y ampliaron el saber hasta darle un impulso vital que nos llega hasta nuestros días, esos que edificaron, entre otros edificios, la torre del Oro en Sevilla y olé. Quién fue un tal Averroes, cuya "verdadera fuente de conocimiento se encuentra en la observación y la razón", y que ya, en aquella época comenzó a desafiar implícitamente a los poderes religiosos, y que, como tantos otros en diferentes épocas y circunstancias acabó sus días de la manera mas triste.
Imaginaba que se formaban a alumnos para que una vez llegados a la edad adulta tuvieran suficientes recursos y armas para leer y oír cualquier cosa sin dejarse engatusar estúpidamente. Adultos, en un futuro, que tuvieran el flotador de la reflexión y el razonamiento, y que les impediría hundirse psicológicamente por culpa de esta asquerosa "CRISIS". Que con serenidad vieran el camino para tirar adelante y desecharan enérgicamente a ciertos politiquillos con "mucha personalidad" y que dan a entender continuamente que los defectos que tenemos es porque el sistema, sencillamente, no funciona. Que él conoce uno en el que no existen desigualdades y donde la gente vive feliz y contenta porque no están manipulados por los grupos empresariales que nos rodean a nosotros. Politiquillos que pasan, muy tristemente, por genios e innovadores.
Con los partidos políticos ya profesionalizados, me imagino a los chavales caminando por los pasillos del instituto barruntando con total naturalidad la posibilidad futura de presentarse a la alcaldía de su ciudad.
- ¿Y con qué partido?.
- Pues no sé. Estoy pensando aún entre el rojo, el azul o el del medio, pero todavía no lo tengo decidido.
Me imagino a este chaval esforzándose por hacerse un nombre y un curriculum intachable, que en un futuro le permita ir de puerta en puerta intentando captar votos con la dignidad, el orgullo y la vergüenza por bandera. Formando un equipo de gobierno que convenza a los electores. Una fuerza política, en definitva, verdaderamente pujante. Y esos "grupos empresariales - periodísticos" que por vender periódicos escarban donde sea por sacar algo turbio del candidato que parece perfecto, o que pone al tanto de cualquier mangoneo presupuestario del que está mandando. Y tras ella, una sociedad al margen profesionalmente de diputaciones, ayuntamientos, subvenciones y enchufismos en empresas públicas-privadas, apasionada de la lectura, les pasa continuamente revista con la mayor naturalidad.
En definitiva, unas personas que sepan diagnosticar con la precisión de un cirujano qué es lo que funciona mal en el sistema para poder corregirlo sobre la marcha, alejados de frustraciones y tensiones.
Imaginaba que se formaban a alumnos para que una vez llegados a la edad adulta tuvieran suficientes recursos y armas para leer y oír cualquier cosa sin dejarse engatusar estúpidamente. Adultos, en un futuro, que tuvieran el flotador de la reflexión y el razonamiento, y que les impediría hundirse psicológicamente por culpa de esta asquerosa "CRISIS". Que con serenidad vieran el camino para tirar adelante y desecharan enérgicamente a ciertos politiquillos con "mucha personalidad" y que dan a entender continuamente que los defectos que tenemos es porque el sistema, sencillamente, no funciona. Que él conoce uno en el que no existen desigualdades y donde la gente vive feliz y contenta porque no están manipulados por los grupos empresariales que nos rodean a nosotros. Politiquillos que pasan, muy tristemente, por genios e innovadores.
Con los partidos políticos ya profesionalizados, me imagino a los chavales caminando por los pasillos del instituto barruntando con total naturalidad la posibilidad futura de presentarse a la alcaldía de su ciudad.
- ¿Y con qué partido?.
- Pues no sé. Estoy pensando aún entre el rojo, el azul o el del medio, pero todavía no lo tengo decidido.
Me imagino a este chaval esforzándose por hacerse un nombre y un curriculum intachable, que en un futuro le permita ir de puerta en puerta intentando captar votos con la dignidad, el orgullo y la vergüenza por bandera. Formando un equipo de gobierno que convenza a los electores. Una fuerza política, en definitva, verdaderamente pujante. Y esos "grupos empresariales - periodísticos" que por vender periódicos escarban donde sea por sacar algo turbio del candidato que parece perfecto, o que pone al tanto de cualquier mangoneo presupuestario del que está mandando. Y tras ella, una sociedad al margen profesionalmente de diputaciones, ayuntamientos, subvenciones y enchufismos en empresas públicas-privadas, apasionada de la lectura, les pasa continuamente revista con la mayor naturalidad.
En definitiva, unas personas que sepan diagnosticar con la precisión de un cirujano qué es lo que funciona mal en el sistema para poder corregirlo sobre la marcha, alejados de frustraciones y tensiones.
lunes, 16 de febrero de 2015
LA EDUCACIÓN
El
chaval está visiblemente agobiado. Me cuenta que tiene mucha presión
por aprobar y que le gusta estudiar, pero que en su casa es casi
imposible. Que sólo con mencionarle a la madre la idea de apagar la
televisión durante un rato, hace que se produzca un encontronazo. Le
dice que si le molesta que se vaya para la habitación, que a ella le
relaja verla. En ocasiones, me cuenta, se pone a hacer las tareas en
el salón después de almorzar hasta que su madre pone la televisión.
En ocasiones se concentra y consigue aislarse momentáneamente en su
tarea, pero que de vez en cuando su atención se desvía hacia un
grito o unas absurdas discusiones sobre si tú dijiste o yo dije. Me
cuenta que en ocasiones puede parmanecer en el salón durante un buen
rato, pero sólo hasta que llega el padre y comienza a ir a un lado y
a otro del piso. Que no para quieto un momento. Y que sus padres
comienzan a comentar de vez en cuando las tonterías de esas
discusiones televisadas Si en todo esto entra en acción los
hermanos, pues entonces apaga y vámonos; ha llegado la hora de
agarrar los libros y tocar retirada a la habitación.
Meterse
allí es mas de lo mismo. Con la puerta cerrada puede seguir las
evoluciones de los famosos. De una tal Manolita, una tal
aristocrática del pueblo, que con sus voces, sus llantos, histerias
y cuchicheos hace que Mateo, que así se llama el chaval, se
distraiga continuamente. En mas de una ocasión ha tenido que salir
de la habitación y pedirle a la madre y a los que están viendo la
tele en general, que por favor la bajen un poco, que se oye mucho. En
muchas ocasiones consigue al menos este propósito, no sin llevarse
antes una mirada de mala leche que corta la respiración, acompañado
por los malos modos al dejar bruscamente el mando distancia sobre la
mesa. Tras batallar contra los elementos, hay tardes en las que se
conjuran los astros y puede mas o menos realizar las tareas sin
distracción, sólo con el sempiterno e innegociable soniquete de
fondo de la televisión del salón. Pero en otras ocasiones también
intervienen los vecinos: música extremadamente alta, discusiones que
se prolongan mas de la cuenta, películas de tiros y coches
derrapando, y un sin fin de molestias que a Mateo le lleva a
preguntarse si verdaderamente esas personas son conscientes de lo que
pueden llegar a molestar al vecino. ¿Por qué hay tanto ruido y
tantas molestias durante tantas horas al día? Se llega a preguntar
el pobre chico. En todo esto, los
del ruido
le llevan ganando la partida, o mas bien la batalla. Y es que es
complicado ganarle la batalla al ruido. Porque esto, si se pone el
tesón y la seriedad sobre la mesa, si estudiar se convierte en algo
serio, se convierte en una batalla en la que tienes que hacer lo que
sea para conseguir concentrarte y alcanzar tus propósitos. Y el
pobre chico, en muchas tardes, pero sobre todo una en concreto, se
encuentra arrinconado, oyendo todo lo que le rodeaba y sin poder
estudiar ni hacer prácticamente nada. Mira el reloj, y a esa hora,
seguramente, sus amigos del barrio se encontrarían por ahí jugando
al fútbol o haciendo el idiota. Tal vez podía estar con ellos. Al
menos pasaría un buen rato. Finalmente, decide no ir a la calle.
Espera a descansar un poco antes de retomar la tarea.
Me
comenta, que en una de esas tardes se encontraba tan desesperado que
aprovechando que tenía el ordenador encendido se le ocurrió meterse
en youtube y escribir en el buscador MUSICA RELAJANTE. Me dice que
mientras se abría el programa no podía reprimir una ligera sonrisa.
Pensaba que era ridículo lo que estaba haciendo. Que seguramente
saldría cualquier tontería o que incluso ni apareciera su
sugerencia, o que si existía algo sería cualquier archivo cutre que
hubiera subido algún friki o cualquier aburrido de la vida. Y, según
me cuenta, al comenzar a escribir musica relajante, inmediatamente el
buscador le propuso, en una amplia pestaña, diferentes tipo de
música. Que si música relajante, música para estudiar, para
trabajar, ...dormir....Y que todos y cada uno de los archivos tenían
de dos millones para arriba de pinchazos. Tantos como esos programas
que ve "España entera". Su sonrisa se transformó en un
gesto mucho mas serio, porque lo primero que pensó es que había
demsaiadas personas como él, y eso no podía ser. Me dice que se
sintió como si en ese preciso momento que pinchó sobre "música
relajante" perteneciera a un amplio grupo de desplazados, de
exiliados por el ruido. Como si fuera una víctima silenciosa de una
supuesta institucionalización del ruido y de la irreflexión que,
según su parecer, se esta dando en la televisión - por parte de
diversos grupos empresariales - y en gran parte de la sociedad.
Mateo
es muy buen muchacho. Desde luego no tendría nada que hacer si
quisiera participar en ciertos programas televisivos. Él "no
daría juego". Él jamás se ha emborrachado en la calle ni ha
participado en ninguna trifulca callejera, por mucho que ciertos
presentadores-periodistas de ciertos programas digan que eso lo "ha
hecho todo el mundo", y que "muy pocas personas pasarían
estas pruebas". Él tendría la etiqueta de "soso",
que por prudente está "empanado" o que incluso es "bobo".
Que por tener seguridad en sí mismo y en sus capacidades para
emprender cualquier iniciativa en el futuro, que entiende la vida
como una carrera de fondo, que la ve con perspectiva y que sabe que
el presente es algo transitorio y que hay que actuar con reflexión, por todo esto lo tildarían de "sin sangre". Tampoco ha
participado en ningún episodio de violencia doméstica, como se
encargan de televisar también en cierto programa del mismo grupo
empresarial. Mateo- y como él, muchos chicos más - es un buen
chaval, sencillo, al que le gusta hacer deporte y salir con los
amigos. No trata a las chicas, desde luego, como trozos de carne o de
forma despectiva. No las trata de manera arrogante o autoritaria. Él
es muy buen chico. Mateo, lo que mas desea en este mundo es estudiar,
y todas las tardes tiene que batallar por conseguir un poco de
silencio en su casa. Un poco de paz, ya es pedir demasiado. Todas las
tardes tiene que hacer un injusto esfuerzo titánico para intentar
concentrase en la labor que le permite ser plenamente feliz. Por eso,
esta entrada está dedicada a todos aquellos que se esfuerzan de
verdad en sus propósitos, - sobre todo los jóvenes- que se apartan
de las continuas etiquetas que son lanzadas por ciertos indeseables y
que los tildan implicitamente de "raros" o "sosos"
desde perversos grupos empresariales. Y que se apartan de esos
continuos mensajes derrotistas que muy neciamente pasan por
ingeniosos.
La
educación, desde luego, es mucho mas que echar muchas horas delante
de una mesa. Mucho mas que una manifestación contra los recortes o
el político de turno. Mucho mas que un uniforme de colegio. Y mucho
mas que un simple anuncio a favor de la cultura, aunque se esté
anunciando la última película de Torrente.
jueves, 5 de febrero de 2015
El trasfondo "enrollao" de algunos grupos empresariales.
Allí estaba la nueva hornada. Tanto chicas como chicos. Con esos cuerpos esculturales, perfectamente definidos, algún que otro tatuaje, deslenguados "sinceros" que se quieren comer la audiencia a "bocaos". Uno diciendo que no quiere gente fea a su alrededor, el otro más de lo mismo y la del medio también. Jóvenes muy dispuestos a hacer lo que sea con tal de llamar la atención de su futura pareja, que en este caso viene acompañada por su madre: la futura suegra. Todos utilizando sus armas para conquistar a su futura pareja ante unos dos millones de espectadores. Gente que al fin y al cabo se ganan la vida como pueden, en este caso entreteniendo a los espectadores. Yo mismo he visto este tipo de programas en alguna que otra ocasión. Al igual que también he visto esos programas de voces y encontronazos en directo. No es algo que busque en la programación, pero es algo que está ahí, a golpe de mando, y que lleva estando ahí desde hace muchos años.
Lo que me saca especialmente de mis casillas es que este tipo de programas nazcan de esos grupos empresariales que están contra todo lo "malo" de esta sociedad. A saber: contra la "intolerancia", contra el "machismo", contra el "racismo", "homofobia", "violencia doméstica", etc..Pero que amparan laboralmente y económicamente a personajes televisivos que están ahí sólo y exclusivamente por tener un comportamiento "machista", "violento", "despótico" y esos ingredientes tan imprescindibles para "dar juego" y tener a la gente enganchada. Generadores profesionales de polémica, como también se los ha llegado a llamar. Gente que en un brote de "sinceridad" le suelta a la que tiene en frente que es gorda y fea, y otra que se dice a sí misma que es un pibón y que puede "estar" con cualquier tío que le de la gana. Esos mismos grupos empresariales que también tienen un tufillo a cultura, modernismo y progresismo que tira de espalda, pero que fomentan programas basados en chismorreos, prejuicios, encasillamientos, etiquetas, escarnio público y todos esos ingredientes que son opuestos precisamente ya no solo a la cultura o al progresismo, sino a ciertas dosis de vergüenza ajena.
Abortos televisivos, productos de estos grupos empresariales que pasean su arrogancia por aquí y por allí y que dan de sí todo lo que les ha permitido tener cientos de miles de seguidores en twitter, conducir coches de alta gama, que las marcas comerciales se los rifen, publicar hasta libros y, en definitva, ser unos privilegiados del mundo. Sencillamente han sido recompensados por tener un tipo de comportamiento "acorde" con la audiencia.
Grupos empresariales muy cultos y tolerantes pero que le cruzan la cara, le arrean una bofetada sin mano a todas aquellas personas - jóvenes y no jóvenes- que se proponen cambiar su futuro, ya sea trabajando, estudiando o haciendo las dos cosas a la vez. Y que se tienen que esforzar duramente para salir adelante dejando atrás cuchicheos, encasillamientos, difíciles, imposibles, y esos ingredientes de "suerte", "naturalidad" e "improvisación", que según parece son fundamentales para el "éxito" de esta gente.
Lo que me saca especialmente de mis casillas es que este tipo de programas nazcan de esos grupos empresariales que están contra todo lo "malo" de esta sociedad. A saber: contra la "intolerancia", contra el "machismo", contra el "racismo", "homofobia", "violencia doméstica", etc..Pero que amparan laboralmente y económicamente a personajes televisivos que están ahí sólo y exclusivamente por tener un comportamiento "machista", "violento", "despótico" y esos ingredientes tan imprescindibles para "dar juego" y tener a la gente enganchada. Generadores profesionales de polémica, como también se los ha llegado a llamar. Gente que en un brote de "sinceridad" le suelta a la que tiene en frente que es gorda y fea, y otra que se dice a sí misma que es un pibón y que puede "estar" con cualquier tío que le de la gana. Esos mismos grupos empresariales que también tienen un tufillo a cultura, modernismo y progresismo que tira de espalda, pero que fomentan programas basados en chismorreos, prejuicios, encasillamientos, etiquetas, escarnio público y todos esos ingredientes que son opuestos precisamente ya no solo a la cultura o al progresismo, sino a ciertas dosis de vergüenza ajena.
Abortos televisivos, productos de estos grupos empresariales que pasean su arrogancia por aquí y por allí y que dan de sí todo lo que les ha permitido tener cientos de miles de seguidores en twitter, conducir coches de alta gama, que las marcas comerciales se los rifen, publicar hasta libros y, en definitva, ser unos privilegiados del mundo. Sencillamente han sido recompensados por tener un tipo de comportamiento "acorde" con la audiencia.
Grupos empresariales muy cultos y tolerantes pero que le cruzan la cara, le arrean una bofetada sin mano a todas aquellas personas - jóvenes y no jóvenes- que se proponen cambiar su futuro, ya sea trabajando, estudiando o haciendo las dos cosas a la vez. Y que se tienen que esforzar duramente para salir adelante dejando atrás cuchicheos, encasillamientos, difíciles, imposibles, y esos ingredientes de "suerte", "naturalidad" e "improvisación", que según parece son fundamentales para el "éxito" de esta gente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)