martes, 10 de mayo de 2016

El fango de la desidia

Hay cosas que deberían funcionar de otra manera, así de sencillo y de rotundo. No existe justificación ninguna para que niños, madres y familias enteras se tengan que acostar todas las noches sobre el fango, sobre la tierra encharcada, notando en sus mismos huesos el resultado de la negligente Europa que de momento ni hace ni soluciona. Atrás quedaron los referéndums sobre la constitución europea y el dineral que destinaron en marketing para meternos por las narices la obligación de sentir algo que a CASI todos de momento nos coge muy lejos. Siguen gastando recursos y marketing para hacernos creer algo que no es e intentando buscarle un cuerpo a algo que empezó como un enorme negocio. Bien es cierto que se gano muchísimo en todos los aspectos, a pesar de la visión cicatera y "progresista" de algunos que califican el proyecto europeo como desastroso apoyándose en la calamidad que vive esta pobre gente que viene huyendo de la guerra, pero no puede existir mejor cuerpo y mejor alma para el proyecto europeo que sustituir el fango de la miseria por una fina capa de asfalto, sustituir las cochambrosas tiendas de campaña y los plásticos por unas casetas prefabricadas o de uralita, sustituir la desidia ante la tos de un crío por un hospital de campaña, y devolver la dignidad de esa pobre gente a esos niveles minimos que nunca debieron perder. En la Europa de reuniones, de bancos, de inmensas fortunas es enormemente desolador, repugnante, que verdaderamente no tenga cabida, no tenga prioridad, el lado humano, que no se destine ni esfuerzo ni dinero para mejorar las condiciones de los más desfavorecidos, y que todo recaiga como siempre en la voluntad individual de personas y asociaciones abnegadas que buscan paliar de alguna manera tanto padecimiento. Tanto le supondría a la Union Europea destinar recursos para mejorar la vida de esta gente??!

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