viernes, 30 de enero de 2015

EL JUEGO DE LOS DIOSES

Así que enchufo el televisor para ver un resumen del Atlético- Barsa y lo primero que veo es a un jugador barbudo arrojándole su bota al linier (que era como se llamaban, antes de cambiárselo por el de asistente). La imagen no deja de estremecerme. Se trata de un intento de agresión en toda regla: agarra la bota del suelo, coge todo el impulso que puede hacia atrás y la lanza con todas sus fuerzas al linier que se encontraba al menos a siete u ocho metros. El linier se hace penosamente el sueco, y el jugador se dirige a la banda con cara de mafioso a recuperar su bota para continuar jugando como si no hubiera sucedido nada. Yo, personalmente, es la primera vez que veo algo así en un campo de fútbol.
Jugadores que se pican, que se agraden, formando corrillos y diciéndose de todo. Y los asistentes al estadio que comparten el mismo ardor que sus jugadores. Atrás quedó ya - hace muy pocas semanas - aquel intento por parte de los que mandan de pacificar el fútbol, la sociedad y ya que se ponían al país en general. Atrás quedaron aquellos partes en la sección de deportes de TVE que nos ponían al tanto de cualquier mínima incidencia en los estadios. Ponían la lupa en cualquier elemento discordante que rompiera la armonía, la buena educación, la honradez, y el buen ambiente que siempre existe en cualquier estadio cuando el equipo local se juega algo importante.. Atrás quedaron esas supuestas sanciones ejemplares para erradicar el mal en el fútbol. Atrás quedó esa noble cruzada encabezada por esas personas intachables en lo moral y en lo cívico. Atrás quedó por fin el juego perverso de responsabilizar al resto de aficionados al fútbol de unos hechos desagradables que sucedieron en un descampado entre dos pandillas.
Algunos contertulios se tomaron la acción de la bota con mas sentido del humor que otra cosa. Otros lo compararon con el zapatazo a Bush, diciendo que para los árabes arrojar un zapato era una señal de desprecio, y que eran muy vehementes y todas esas cosas. No sabía que si un árabe te arroja un zapato es que te desprecia, y si te arroja una sandía o un plátano a lo mejor te aprecia. Supongo que tiraron en los dos casos lo que tenían mas a mano, pero eso sólo es mi opinión. Y con respecto a la vehemencia y al cabreo, como tantas otras cosas es algo universal, que todos poseemos cuando nos tocan mucho las narices. Cualquiera puede arrearle un cabezazo a otro fulano si se mete con nuestra madre.
Ahora, uno de esos dioses griegos mandamases que todo lo observa desde su trono, amenaza nada mas y nada menos con paralizar el fútbol en general por una riña con otro dios griego que comparte con él residencia en el Olimpo. Mientras tanto, los mortales, los contertulios periodistas siguen a lo suyo: incidiendo en que a este jugador le pica una oreja; en que cómo sabes tú si le quería tirar la bota al linier; que si no ha sido agresión porque tiene la nariz en su sitio....que si la afición de este equipo nunca va al estadio - aunque siempre le pongan el partido a las diez de la noche entre semana - y que si tendrían que recapacitar....

domingo, 18 de enero de 2015

EL RESULTADO LÓGICO DE UNA MALA EDUCACIÓN.

Sucedió hace un par de días por aquí, por Twitter. Resultaba desolador comprobar cómo se tiraban los trastos a la cabeza tantos unos como otros, atrincherados en un ridículo concurso de fuerza, en una especie de concurso pornográfico por ver quién la tiene mas larga o cuántas cachas has cogido en una noche. En una ridícula fanfarronada impropia de alguien que ha recibido, se supone, una educación superior. Tirando por tierra lo que debería ser precisamente esto, una educación superior. Comportándose indignamente y pervirtiendo el sentido real de las cosas. Está claro que todos esos no representan a la sociedad española, gracias a Dios, al igual que dos millones de personas viendo un programa de televisión sólo se representan a ellos mismos y no al amplio espectro de 40 millones de almas que tiene este país; sin embargo, y viendo los tuits y los perfiles, los que se enzarzaron en aquel concurso tan obsceno sí que eran licenciados o estaban en ello.
Fue realmente desagradable comprobar, así, a groso modo, que un amplio espectro de esta gente joven ya van cargados desde el principio con una extraña dosis de complejos y prejuicios, que es de entrada los dos primeros elementos que se suponen tenían que desprenderse de la persona al recibir una certera educación, de un nivel superior. Y he aquí que se comportan con la prepotencia y arrogancia de un nuevo rico que mira por encima el hombro a quienes no tienen tanto dinero, creyéndose por encima de él. Y del otro lado, que no tienen la consistencia necesaria como para no entrar al trapo de descalificaciones infantiloides que sólo demuestra las pocas neuronas y menos sentido común que sorprendentemente puede tener alguien con una educación superior.
Así, de entrada: ¿Alguien, realmente, se puede sentir intelectualmente superior a otra persona por la carrera que escoja?¿De verdad?  Y entonces, tú, que eres mas arrogante que muchos futbolistas televisivos, ¿te crees superior intelectualmente y humanamente a una persona que no haya ido a la universidad?...¿De verdad? ¿Si escoges la carrera mas complicada, entonces te crees el mas inteligente del mundo?. Eh, tú, arrogante, chico/a  listo/a, ¿te cuesta trabajo entender que un estudiante fabuloso con unas notas estupendas opte por una carrera con una nota baja porque es su verdadera vocación, y no mire el supuesto dinero que pueda llegar a ganar el día de mañana sino la satisfacción personal. Seguramente sí, que sea complicado de entender para gente como tú. No es de extrañar, por supuesto. ¿La valía personal se mide por el nombre de la carrera realizada, por el coche que se conduzca, y la educación sólo es una herramienta para este fin?Si es así prepárate porque ya, desde el principio, te estás empezando a arrastrar y no te estás dando ni cuenta. ¿Cómo se pueden tener tantos complejos siendo tan joven y estudiando algo que seguramente sea de verdad apasionante?¿Qué demonios te han metido en la mollera de joven?
¿La condición humana de una persona culta es superior a la de una analfabeta?¿Qué elementos permiten el asentamiento de nuestra propia sociedad, de nuestra propia identidad, de nuestra propia personalidad?
La educación es mucho mas que unas horas de clase al día y muchas horas de estudio para sacar buenas calificaciones. Es mucho más que la memorización de textos y realización de cálculos. Seguramente tú, arrogante, sólo te tengas que preocupar de ésto y de salir con los colegas los fines de semana porque el dinero para ti no sea ningún problema, y a diferencia de otros chavales no te haga falta buscar un trabajillo para sacarte unas pelas.
Y por otro lado: no puede existir algo mas deshonroso que dar explicaciones ante ciertos ataques y descalificaciones, o entrar en el mismo juego desagradable que proponen algunas personas.

viernes, 16 de enero de 2015

EL REGUSTO PERVERSO DE LA MALDAD

Allí estaban todos. Salían a la carrera con caras de haber pasado las peores horas de sus vidas. Dejaban atrás aquel infierno de odio y rencor inculcado que por poco les cuesta la vida y que muy probablemente los dejen marcados para mucho tiempo. El día anterior se pudo ver en todos los telediarios, a la hora de comer, la ejecución de un policía malherido en el suelo por parte de un psicópata, que es lo que son y en lo que se convierten, y el sonido de fondo de continuas ráfagas de disparos con un destino incierto e inquietante. Uno no podía dejar de estremecerse observando todo aquello, y el horror era aún mayor cuando en un exceso de empatía uno se ponía en situación: una calle plácida de París, con personas caminando tranquilamente por las inmediaciones de la redacción del periódico, y unos tipos que desgarran toda la escena por la mitad con sus fusiles y su mala leche, irrumpiendo con sed de sangre y demencial venganza.
No existe en la vida mayor desgracia que la pérdida de una vida humana, y si encima es por una acción de este tipo el dolor es aún mayor. Lógicamente, todas las noticias se enfocan inmediatamente al acto terrorista en sí mismo: asaltantes, disparos, muertos, personas corriendo, etc...Pero se ignora el peligroso regusto que deja en las personas un hecho semejante. El mayor poder que posee el mal es el de intentar descentrar a las personas en su fuero mas interno con argumentaciones de lo mas peregrinas y perversas. Y esto se puede aplicar a un acto terrorista de esta gente o de otro grupo armado, así como a un acto violento en el ambiente familiar o en plena calle. El mayor brindis a la vida que se puede realizar es el de no enfangarse con la mentalidad intrincada de los violentos, sin más. Continuar centrados en vivir la vida plenamente y echar a un lado lo que no aporte absolutamente nada al desarrollo personal y vital, que es, en definitiva, lo que hace que seamos mas felices; apartarla a un lado de una patada como se haría con una mierda seca que uno se ha encontrado en el suelo mientras daba un paseo por la calle.
Es importante estar informado. Conocer los entresijos de esta gente, cómo y quién los financian, quién los apoya logísticamente desde que salen de sus viviendas - literalmente - hasta que llegan a las zonas de conflicto y quién se encarga de conseguirles el billetito de vuelta como si fuera un turista mas que viene de pasar unos días de vacaciones por el Mediterráneo. Estar atentos con el rabillo del ojo a todas estas cuestiones y exigirlas también, pero sin perder de vista en ningún momento el frente de nuestras propias vidas. Y, sobre todo, no ahondar en las pestilentes aguas de la ignorancia y la sinrazón que convierten a las personas en unas desgraciadas.