martes, 22 de septiembre de 2015

LOS DESPLAZADOS FANTASMA

Existe un tipo de refugiado, desplazado, inmigrante o como se quiera llamar que no sale en los telediarios.  Personas que tal vez se los haya cruzado por la calle o en una estación de tren o en algún aeropuerto. Personas que no van desaseadas ni sienten los focos de una cámara de televisión ni el aliento de nadie cuando llegan al destino con la maleta en la mano. Tampoco salen en las estadísticas: en ocasiones con una simple reseña porcentual en algún periódico es más que suficiente. Quizás todo forme parte de un mismo juego perverso: verlo con normalidad y aferrarse a la temporalidad de la situación.  Nadie se imagina cuando va a partir hacia otro lugar para cuánto tiempo es, y más si se trata de asuntos de trabajo. Muchos tienen en mente regresar pronto, aunque esa perspectiva se vaya alargando en el tiempo hasta desembocar en la edad de jubilación.
Todo esto comienza como algo "normal": la situación de paro y precariedad que se va alargando y de pronto sale una buena oportunidad en el extranjero o dentro del propio país, en una zona donde siempre y desde siempre ha habido trabajo. La ilusión corre por el cuerpo y la mente. La noche antes se hace la maleta. Vas por la calle camino a la estación. O te lleva algún familiar en coche mientras nerviosamente y con algo de congoja se habla de cualquier cosa sin importancia. En cada semáforo en rojo otros automóviles se detienen al lado. No sabes muy bien por qué, pero en esos instantes te interesa la vida de aquellos desconocidos que con sus coches van a cualquier parte. Quizás porque sabes que cualquier sitio será mejor que esa estación donde te espera el tren que te mandará lejos de tu familia y amigos. Llegas a la estación con todo el ajetreo de personas yendo y viniendo y haces tiempo porque has llegado antes de lo previsto. Vas al anden y allí espera el mismo tren de siempre, el que te lleva al trabajo y a tu nueva vida porque en tu región, comunidad autónoma, pequeño país, reino, o como se quiera llamar y tras cuarenta años de democracia sigue estando a la cabeza de la UE en cuanto a paro y corrupción se refiere. Ha tenido en twitter muy buena acogida esa fotografía del tren en blanco y negro en la que se decía que "nosotros fuimos una vez refugiados" haciendo referencia a los refugiados sirios. Esos trenes, autobuses y aviones continúan saliendo de nuestro país, que no se os olvide. En el anden no había ningún grupo encadenado a las vías ni protestando por nada, "sólo"  tu padre y tu madre que te despedían entre sollozos, rodeados por personas anónimas que iban a un lado y a otro. Sientes una gran congoja. El tren parte y por los cristales de la ventanilla ves a tu madre llorar a moco tendido. Te despides con la mano, el tren acelera más y todo eso se queda definitivamente atrás. Más calmado haces un repaso a lo que ha sido tu vida, mientras ves el paisaje pasar a toda velocidad por la misma ventanilla en la que minutos antes estaban tus padres. Piensas en esa mirada furtiva que echaste a un lado antes de partir y viste que mas de uno estaba en tu misma situación. Un matrimonio de mediana edad con un chaval de unos quince años y una cría de diez se despedía de un grupo de personas. La mujer lloraba, pero tras el último arreón del tren que dejó a su familia definitivamente atrás, en el andén, la mujer, al igual que tú, se tranquilizó. Entre el pasaje también los había que viajaban solos, con maleta de mano. O personas jóvenes que escuchaban música despreocupadamente. En fin, que había de todo. Aquella familia se veía que había venido a pasar unos días de vacaciones y regresaban a sus vidas y a la que ahora era su casa.
Allí, en la estación, y como he dicho al principio, no había nadie protestando. Tampoco las habría frente al parlamento andaluz ni en el palacio de San Telmo, ni en los juzgados. Resulta curioso comprobar como ciertos periodistas y pensamientos "guais del paraguais" pretenden repartir culpas entre el personal y en ir "al origen del problema" y en "concienciar" y en "remover la vergüenza ajena" por las consecuencias que tienen las acciones de esos mismos tipos que sienten un odio visceral ya no sólo a nosotros, sino a cualquier otra cosa que no encaje en su percepción del mundo. Y resulta indignante como esos mismos grupos "guai del paraguai" y por extensión gran parte de la prensa omiten las razones de las tremendas desigualdades sociales existentes dentro de nuestro propio país tras cuarenta años de democracia, y las instituciones que hay que modernizar y los problemas que hay que resolver con carácter de urgencia antes de que el sistema se quede definitivamente obsoleto.  La información y el debate social en este país está copado casi en su totalidad por frivolidades que no conducen a nada y que están enfocadas sólo para hacer negocio de los mismos que las producen, y que de paso le hace el juego a los partidos políticos - tanto revolucionarios como no revolucionarios- Es mejor mantener al personal con los nervios y las sensaciones a flor de piel y zarandearlas continuamente apelando a las "vergüenzas ajenas" que mantenerlas verdaderamente informadas del verdadero "origen" de los problemas que nos rodean y cómo darles solución para mejorar nuestras vidas. Es mejor fomentar la "rentable" improvisación, despreocupación e impulsividad, que mantener a las personas en actitud reflexiva, constructiva y crítica y en afrontar con honradez y valentía los obstáculos que se puedan presentar en el camino.
El otro día tres emisoras nacionales retransmitieron en directo la muerte de un toro como si hubiese sido la de una persona en el corredor de la muerte. Se podía ver a manifestantes que lo intentaban impedir a toda costa. Algún que otro guardia civil también. Presentadoras que con voz apenada iban narrando todo lo que iba sucediendo. Y colaboradores que manifestaban su espanto por la condición humana. Una mujer que decía que ella era del siglo XXI, pero que los de Tordesillas no. Y viendo todo aquello y que cada año se monta una más gorda, pensé que sólo en un país como éste podía haber nacido Luis García Berlanga.

domingo, 13 de septiembre de 2015

EL JOVEN DE PELO RIZADO

Estoy hojeando despreocupadamente una de esas revistas del corazón, cuando me encuentro de repente con esa mirada ligeramente caída y ese enigmático gesto tan característico del chaval de pelo rizado. En esas fotos aparece acompañado por una chica más o menos de su misma edad, parecen ir hablando los dos, y en el pie de foto se podía leer que era su novia. Me quedo observando las fotos, pensando en la cantidad de horas utilizadas por ciertos medios de gente "enrollá" en destripar la vida del chaval: que si era simpatizante de podemos, que si había repetido muchas veces, que si los padres no podían con él y lo iban a meter en una escuela militar, que si le gustaban mucho las discotecas y las chicas, etc... Por supuesto todas estas indagaciones estaban amparadas en la libertad de expresión e información y en la remota posibilidad de que este chaval ocupara un gran cargo de responsabilidad en este país. En una de las fotos aparecía mirando directamente al fotógrafo mientras señalaba con su dedo el diploma que había conseguido. Pensando en todas las fotos que le habían hecho al chico en todos estos años y en todo lo que habían dicho sobre él, se me vino a la cabeza lo utópico que sería que editaran una revista que desgranara de la misma manera la vida de los políticos que pretendían dirigir nuestro país. Que nos pusieran al tanto qué había detrás de tanta palabrería, buenas intenciones y sonrisas y gestos perfectamente perfilados. Que contaran pormenorizadamente qué habían estudiado, si habían ido a la universidad, cómo se habían comportado públicamente, si habían hecho botellón y fastidiado por la noche a algún vecino, dónde habían vivido, qué vida habían llevado, quiénes fueron sus padres, dónde habían trabajado, cómo había conseguido los trabajos obtenidos, si eran de esos que iban a la universidad durante diez años porque les daba lo mismo sacarse la carrera en cinco o en diez porque tenían ya de antemano su futuro resuelto, etc... Y puesto también a seguir con la utopía pensaba en otra editorial que informara sobre quién o quiénes están detrás de las productoras televisivas. Quién o quiénes están detrás de ese sellito que sale cuando termina algún programa o serie de televisión. Gente, personas, innombrables que son los que hacen caja cada vez que nos sentamos frente al televisor, y que influyen en muchos aspectos políticos del país. Siempre me he preguntado, por ejemplo, sobre esos consejeros de canal sur que cobran mas que la presidenta de la junta, pero que no tienen ni rostro ni nombres, por ejemplo. Sería algo importante que ciertas utopías se fueran haciendo realidad en este país nuestro, por la libertad de expresión, información y por nuestro futuro.

domingo, 6 de septiembre de 2015

EL DOMINGUITO

Hoy es el primer domingo de septiembre. Comienzan esos domingos plomizos y tediosos del otoño, rodeados de asfalto, bloques de piso y barrios que se concentran alrededor de sus bares, plazoletas y centros deportivos. Atrás quedó esa vía de escape tan terapéutica y natural como es la playa. Atrás quedaron los interminables paseos por la orilla del mar sintiendo bajo las plantas de los pies la fina arena, las inmersiones bajo el mar que nos transportan a nuestro lado mas primitivo, o las largas sesiones de pesca bajo la agradable sombra de la sombrilla. Son unos días que conectamos con nuestro lado mas salvaje y natural, y del que un día nos apartamos casi definitivamente. Son unas jornadas mucho más pausadas, en las que vivimos con el ritmo de otros tiempos, sólo con el ritmo que marca la inclinación del sol y la salida de la luna. Unos días que sirven para encontrarnos con nosotros mismos y para cargarnos de esa serenidad que iremos perdiendo progresivamente en cuanto nos traslademos a lo que se ha convertido en nuestro hábitat natural: torres de pisos y barrios enteros que se agolpan en distritos con la única separación "natural" de las carreteras. Nos encontraremos de nuevo con amigos y conocidos, y con cierta melancolía les resumiremos las vacaciones con un "muy bien". Ya habremos cambiado nuestros paseos sin rumbo por la playa, por otros más programados a cualquier centro comercial, tienda o donde sea. Y jugaremos de vez en cuando a ser dueños de nuestro tiempo y ocio cuando se decida ir en coche a cualquier otro lugar que no sea la plazoleta del barrio. Todo resultará ser un experimento patético y fallido. Porque nada podrá sustituir lo natural por lo artificial, por mucho que nos empeñemos, y más cuando no existe separación natural alguna entre barrios enteros o bloques de pisos. A diferencia de otras ciudades europeas, aquí vivimos con unos horarios más cambiados - forzados- y sin espacios verdes entre vecindades que a su vez se convierte en ese espacio que resulta tan necesario para no sentirse tan agobiado y para evadirse de vez en cuando. En muchas ciudades, si quieres espacio y además que sean verdes no tienes otra opción que meterte en el coche.
Muy pronto, todas estas sensaciones desparecerán por completo por las necesidades imperiosas del día a día y que nos marcarán el devenir del año. Algunos psicólogos han llamado a todo esto "síndrome posvacacional" y lo relacionan con las vacaciones en general. Yo lo llamo tomar conciencia de lo que debería ser y no es. Afortunado el que viva muy cerca de la playa, de la montaña o de cualquier otro espacio natural.

viernes, 4 de septiembre de 2015

El naufragio

Allí estaba el crío. Echadito sobre la arena. En una postura relajada como si estuviera durmiendo un sueño profundo. Ajeno a su inmensa soledad y a las olas que le acariciaban la cara. Quizás lo que mas conmovía era la soledad del crío en la playa. Era inevitable que a uno se le pusieran los pelos de punta. Ya, más en frío, piensa uno: "ya consiguió el periodista de turno la ansiada foto". Porque en todos los conflictos y acontecimientos existe siempre esa foto, esa imagen que "remueve conciencia" y que da la vuelta al mundo. Y tras ella todos los periodistas afilando sus plumas e inteligencia para tocar en el lado sensible del personal y llevarse, de paso, algo de notoriedad también, que todo hay que decirlo. Que qué bueno es este tío, que qué bien escribe, que qué enfoque tan peculiar, y todas estas cosas.
Desde cuándo prima más vender que contar la verdad? Desde cuándo es más rentable tratar los asuntos de forma sensacionalista que contar TODO lo que sucede en cualquier conflicto? Desde cuándo pasa por comentario inteligente y agudo cualquier comentario que tira por tierra la "condición humana" en general?  No tiene nada de inteligente describir al ser humano como el mas horroroso bichejo que camina por la faz de la tierra. No se puede - NI SE DEBE- medir la "condición humana" en general por la visión cicatera de algunos periodistas, políticos e "intelectuales". Y me parece una visión muy canalla describir la "condición humana", de "europa" y "occidente" por la foto de un crío muerto en una playa o por la construcción de un alambre de espinos. Yo creía que los medios estaban para INFORMAR, y que el individuo tendría las herramientas necesarias para separar el grano de la paja, pero según parece, en algunos casos, no es así. Esto, por desgracia, y de momento es otra utopía más. Una utopía mucho más realista y alcanzable que otras, como esas que persiguen que no muera nadie de hambre, ni que haya guerras ni clases sociales, pero una utopía, al fin y al cabo. El crío es una victima más del conflicto que está asolando siría desde hace años. Esa gente viene huyendo del empuje, por un lado, del EI financiado por los petrodólares y de las barbaridades del tío del bigote apoyado por los rusos, que en todo esto son los innombrables. Amén de otras muchas cuestiones complejas, porque en siria, como en todos los países y por mucho que se empeñen dictaduras e imposiciones, no existe homogeneidad absoluta en cuanto a pensamiento, ideologías ni creencias. Siria, al igual que el crío, lleva naufragando desde hace muchos años, pero conocer y formar culturalmente requiere un gran esfuerzo que según parece no es rentable y requiere un tiempo demasiado valioso como para desperdiciarlo en formar a personas reflexivas, juiciosas y carentes de absurdos complejos de autoinculpación baratos. El crío se ahogó, y días antes un sargento del ejército sacó a treinta y tres inmigrantes del agua con un cable atado a la cintura en la isla de Alborán. El gobierno húngaro ha levantado un alambre de espinos, y muchos húngaros protestan por la medida y se acercan a ayudar en lo que pueden a los refugiados.
Más celeridad de los gobiernos europeos: sí. Más medidas que ayuden a toda esa gente que viene caminando durante días a través del campo: sí. Ahora dicen que van a "acoger"  mas refugiados de los que en un primer momento se dijo. La pregunta es dónde los van a "colocar". Acogería usted en su casa a alguien que ni conoce y que han vivido todo tipo de atrocidades, que vienen de una guerra.¿ Los acogería usted porque el periodista o intelectual de turno ha dicho que "nosotros", en el año 39, también fuimos refugiados. O porque México acogió a muchos niños "republicanos"?. O porque Argentina mandó en la época de Franco barcos cargados de arroz? La persona de la calle, normal, que diga que no quiere ningún campo de refugiados al lado de su casa creo que estará en su perfecto derecho, por mucho que empujen esos periodistas - intelectuales - guais  que tan bien caen ante su público. O si tanto les molesta la "condición humana" que prediquen ellos con el ejemplo por una vez.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Protección al menor en los medios


Esto de la protección al menor en los medios de comunicación siempre me ha parecido un cachondeo mayúsculo. Así, que en una de estas revistas de cuchicheos aparece la hija de un famoso-famosillo con un noviete que se ha echado, reportaje fotográfico incluido. Al chaval, como es menor de edad, le borran los ojos como si fuera el engendro del mal, para salvaguardar su......intimidad???privacidad????pero en la página siguiente aparece el nombre y los dos apellidos del chaval, el instituto al que va, y el equipo de futbito en el que juega. 

Las pasadas elecciones andaluzas

Atrás ha quedado la campaña electoral. La misma de siempre. Vista una, vista todas. Los políticos en campaña, saliendo sonrientes y cercanos en cada foto. Buscando el aplauso facilón en cada mitin. Calentaban motores la nueva jornada de los que mandan, hijos de con una vida encauzada a cortar el bacalao. Casta les ha quedado, aristocracia u oligarquía - degradación de la aristocracia - es lo mas propio. Ellos sumergidos en su mundo mientras una gran parte de la sociedad reclama unos cambios que son necesarios. Como siempre desde que el mundo es mundo. Algunos medios decían que Susana Díez a ganado al PP, o que había frenado a Podemos, cuando la verdad es que si hubieran puesto a un mono amaestrado hubiera ganado las elecciones igualmente, en unas encuestas e intención de voto que han clavado el resultado final. Ha sido la primera vez que no he ido a votar, y esta vez me ha parecido hasta desagradable ver en muchas personas como una supuesta ilusión por algo inexistente. Por un lado la oligarquía, y por el otro unos que apuestan por un tipo de cambio que provoca repeluco, que continuamente lanzan implícitamente unos mensajes culpando al sistema que tenemos de las desigualdades sociales y de los casos de corrupción, y que él - el de la coleta - conoce un sistema en el que no existe todo esto ni grupos empresariales periodísticos que manipulan a las personas. Un tipo que en otros países y en otro tipo de sociedad no hubiera tenido recorrido ningún, pero que aquí ha encontrado el idóneo caldo de cultivo entre la ignorancia y la necesidad. Democracia, sí, por supuesto, pero no de este sistema que ya se ha quedado obsoleto. Es necesaria otra segunda transición antes de que se tuerzan mas aún las cosas. Si alguien pensaba realmente que en las elecciones de ayer nos jugábamos algo ha pecado de iluso, como al final ha quedado demostrado. Y tanta frustración en el personal creo que me da la razón. Al fin y al cabo, Susana Díaz es un mal menor en todo esto. Espero no haber ofendido a nadie ni nada parecido. Sólo es la opinión de un pringado más que ni si quiera fue a votar. Un abracito con cariño de corazón a todos.

martes, 10 de marzo de 2015

HACIA UN NUEVO PUERTO

La tarde estaba cayendo y algunas nubes anaranjadas destacaban sobre un horizonte azulado que iba perdiendo en intensidad. Hacía ya algunos minutos que la última porción de galleta soleada se había ocultado, pero la fuerza de sus rayos se negaban a seguir haciendo de las suyas. Una ligera brisa templada remontaba el río y peinaba el agua que siglos atrás era surcada por navíos que zarpaban hacia territorio inexplorado. No podía dejar de cerrar los ojos y aspirar profundamente el aire con reminiscencias marineras que me hicieron transportar durante algunos minutos a otros tiempos ya lejanos. La quietud del paisaje se vio alterada por el antiguo trajín del puerto imperial, con gente yendo hacia un lado y a otro. Entre los muchos navíos había uno que estaba reclutando tripulación para zarpar al nuevo mundo, en busca de una vida mejor aun a costa de la propia vida de los aventureros. El capitán se encontraba por los alrededores, tentando a unos y a otros, señalando el barco en que pretendía llevar a cabo su empresa. Me imaginaba por un momento una oportunidad semejante: ¿te gustaría zarpar hacia un lugar en busca de un futuro mejor, tener la oportunidad de encontrar un terreno y defenderlo libremente de cualquier ataque, tener la mínima oportunidad de construir un futuro honrado con tus propias manos, teniendo tu propia autonomía y alejado de injerencias y burocracias políticas que tanto lastran a la sociedad? Y me imaginaba a mí mismo con una sonrisa de oreja a oreja subiendo a bordo, sin pensármelo dos veces. Colaborando en lo que hiciera falta dentro del barco, oyendo a los mas expertos en el arte de la navegación. Imaginaba las sensaciones de aquellas gentes que partieron, hace ya siglos, hacia un nuevo horizonte. Hacia el mismo donde se había puesto el sol. Y de repente vi en un costado, saliendo del puerto hacia mi nuevo destino, a un grupo de gente con pancartas y expresiones de desaprobación por esas exploraciones colonialistas que ocupaban tierras que no eran nuestras. Nos tachaban desde la distancia de asesinos, ladrones y todo lo peor. En ciertos programas televisivos presentados por gente "enrollá" se hacían continuas referencias a la catadura moral de esas gentes que inexplicablemente iban a miles de kilómetros a ocupar unas tierras que no eran suyas. Y algunos políticos en sus mítines vociferaban alegremente que todo esto era por una tremenda falta de educación, que implantarían en la escuela una nueva asignatura: EDUCACIÓN Y TOLERANCIA HACIA TODO QUISQUI, porque todo este asunto era intolerable y se tenía que terminar de una forma u otra. 
Ya en la inmensidad y tranquilidad del mar todas esas voces, gruñidos, gañidos, ladridos y pitos quedaron finalmente atrás, y mientras trabajaba no podía evitar dejar de sonreír. De vez en cuando observaba el horizonte que habíamos dejado atrás y sacudía ligeramente la cabeza. 
- ¡Anda y que os den morcilla!. 

domingo, 1 de marzo de 2015

UN SUEÑECITO

En varias ocasiones, he imaginado un partido político que se interesara de verdad por la educación. Que se tomara en serio la formación de los futuros adultos que al fin y al cabo son los que mas pronto que tarde tendrán que asumir responsabilidades y tomar decisiones. Una clase política formada por verdaderos profesionales que vieran la necesidad de blindar la educación como uno de los verdaderos pilares de la democracia y que velaran por formar a personas con juicio propio. Que trabajaran seriamente para mantener alejados de este ámbito a los politiquillos de turno que hacen y deshacen a su antojo, se inventan asignaturas o crean estériles polémicas sobre la asignatura de religión. Puestos a soñar, me imaginaba en una mesa redonda a intelectuales y personas cultas, consagrados en su profesión, diseñando libremente el plan de estudios para los chavales. Me los imaginaba encerrados en una habitación, en una especie de cónclave orgásmico, alejados de la influencia de voceros y liantes y tachando con boli rojo los muchos asuntos a modificar. Me los imaginaba sacudiendo la cabeza en señal de desaprobación e intercambiando opiniones. Me imaginaba a algunos estudiando las razones del alto nivel de abandono escolar para solucionarlo de verdad de una vez por todas. A otros metiendo en el plan de estudios eso de la Ilustración, quién fue un tal Locke, la revolución francesa, quién fue un tal Tales de Mileto que comenzó a observar con los ojos de la razón todo cuanto le rodeaba; esos almohades que recogieron y ampliaron el saber hasta darle un impulso vital que nos llega hasta nuestros días, esos que edificaron, entre otros edificios, la torre del Oro en Sevilla y olé. Quién fue un tal Averroes, cuya "verdadera fuente de conocimiento se encuentra en la observación y la razón", y que ya, en aquella época comenzó a desafiar implícitamente a los poderes religiosos, y que, como tantos otros en diferentes épocas y circunstancias acabó sus días de la manera mas triste.
Imaginaba que se formaban a alumnos para que una vez llegados a la edad adulta tuvieran suficientes recursos y armas para leer y oír cualquier cosa sin dejarse engatusar estúpidamente. Adultos, en un futuro, que tuvieran el flotador de la reflexión y el razonamiento, y que les impediría hundirse psicológicamente por culpa de esta asquerosa "CRISIS". Que con serenidad vieran el camino para tirar adelante y desecharan enérgicamente a ciertos politiquillos con "mucha personalidad" y que dan a entender continuamente que los defectos que tenemos es porque el sistema, sencillamente, no funciona. Que él conoce uno en el que no existen desigualdades y donde la gente vive feliz y contenta porque no están manipulados por los grupos empresariales que nos rodean a nosotros. Politiquillos que pasan, muy tristemente, por genios e innovadores.
Con los partidos políticos ya profesionalizados, me imagino a los chavales caminando por los pasillos del instituto barruntando con total naturalidad la posibilidad futura de presentarse a la alcaldía de su ciudad.
- ¿Y con qué partido?.
- Pues no sé. Estoy pensando aún entre el rojo, el azul o el del medio, pero todavía no lo tengo decidido.
Me imagino a este chaval esforzándose por hacerse un nombre y un curriculum intachable, que en un futuro le permita ir de puerta en puerta intentando captar votos con la dignidad, el orgullo y la vergüenza por bandera. Formando un equipo de gobierno que convenza a los electores. Una fuerza política, en definitva, verdaderamente pujante.  Y esos "grupos empresariales - periodísticos" que por vender periódicos escarban donde sea por sacar algo turbio del candidato que parece perfecto, o que pone al tanto de cualquier mangoneo presupuestario del que está mandando. Y tras ella, una sociedad al margen profesionalmente de diputaciones, ayuntamientos, subvenciones y enchufismos en empresas públicas-privadas, apasionada de la lectura, les pasa continuamente revista con la mayor naturalidad.
En definitiva, unas personas que sepan diagnosticar con la precisión de un cirujano qué es lo que funciona mal en el sistema para poder corregirlo sobre la marcha, alejados de frustraciones y tensiones.

lunes, 16 de febrero de 2015

LA EDUCACIÓN

El chaval está visiblemente agobiado. Me cuenta que tiene mucha presión por aprobar y que le gusta estudiar, pero que en su casa es casi imposible. Que sólo con mencionarle a la madre la idea de apagar la televisión durante un rato, hace que se produzca un encontronazo. Le dice que si le molesta que se vaya para la habitación, que a ella le relaja verla. En ocasiones, me cuenta, se pone a hacer las tareas en el salón después de almorzar hasta que su madre pone la televisión. En ocasiones se concentra y consigue aislarse momentáneamente en su tarea, pero que de vez en cuando su atención se desvía hacia un grito o unas absurdas discusiones sobre si tú dijiste o yo dije. Me cuenta que en ocasiones puede parmanecer en el salón durante un buen rato, pero sólo hasta que llega el padre y comienza a ir a un lado y a otro del piso. Que no para quieto un momento. Y que sus padres comienzan a comentar de vez en cuando las tonterías de esas discusiones televisadas Si en todo esto entra en acción los hermanos, pues entonces apaga y vámonos; ha llegado la hora de agarrar los libros y tocar retirada a la habitación.
Meterse allí es mas de lo mismo. Con la puerta cerrada puede seguir las evoluciones de los famosos. De una tal Manolita, una tal aristocrática del pueblo, que con sus voces, sus llantos, histerias y cuchicheos hace que Mateo, que así se llama el chaval, se distraiga continuamente. En mas de una ocasión ha tenido que salir de la habitación y pedirle a la madre y a los que están viendo la tele en general, que por favor la bajen un poco, que se oye mucho. En muchas ocasiones consigue al menos este propósito, no sin llevarse antes una mirada de mala leche que corta la respiración, acompañado por los malos modos al dejar bruscamente el mando distancia sobre la mesa. Tras batallar contra los elementos, hay tardes en las que se conjuran los astros y puede mas o menos realizar las tareas sin distracción, sólo con el sempiterno e innegociable soniquete de fondo de la televisión del salón. Pero en otras ocasiones también intervienen los vecinos: música extremadamente alta, discusiones que se prolongan mas de la cuenta, películas de tiros y coches derrapando, y un sin fin de molestias que a Mateo le lleva a preguntarse si verdaderamente esas personas son conscientes de lo que pueden llegar a molestar al vecino. ¿Por qué hay tanto ruido y tantas molestias durante tantas horas al día? Se llega a preguntar el pobre chico. En todo esto, los del ruido le llevan ganando la partida, o mas bien la batalla. Y es que es complicado ganarle la batalla al ruido. Porque esto, si se pone el tesón y la seriedad sobre la mesa, si estudiar se convierte en algo serio, se convierte en una batalla en la que tienes que hacer lo que sea para conseguir concentrarte y alcanzar tus propósitos. Y el pobre chico, en muchas tardes, pero sobre todo una en concreto, se encuentra arrinconado, oyendo todo lo que le rodeaba y sin poder estudiar ni hacer prácticamente nada. Mira el reloj, y a esa hora, seguramente, sus amigos del barrio se encontrarían por ahí jugando al fútbol o haciendo el idiota. Tal vez podía estar con ellos. Al menos pasaría un buen rato. Finalmente, decide no ir a la calle. Espera a descansar un poco antes de retomar la tarea.
Me comenta, que en una de esas tardes se encontraba tan desesperado que aprovechando que tenía el ordenador encendido se le ocurrió meterse en youtube y escribir en el buscador MUSICA RELAJANTE. Me dice que mientras se abría el programa no podía reprimir una ligera sonrisa. Pensaba que era ridículo lo que estaba haciendo. Que seguramente saldría cualquier tontería o que incluso ni apareciera su sugerencia, o que si existía algo sería cualquier archivo cutre que hubiera subido algún friki o cualquier aburrido de la vida. Y, según me cuenta, al comenzar a escribir musica relajante, inmediatamente el buscador le propuso, en una amplia pestaña, diferentes tipo de música. Que si música relajante, música para estudiar, para trabajar, ...dormir....Y que todos y cada uno de los archivos tenían de dos millones para arriba de pinchazos. Tantos como esos programas que ve "España entera". Su sonrisa se transformó en un gesto mucho mas serio, porque lo primero que pensó es que había demsaiadas personas como él, y eso no podía ser. Me dice que se sintió como si en ese preciso momento que pinchó sobre "música relajante" perteneciera a un amplio grupo de desplazados, de exiliados por el ruido. Como si fuera una víctima silenciosa de una supuesta institucionalización del ruido y de la irreflexión que, según su parecer, se esta dando en la televisión - por parte de diversos grupos empresariales - y en gran parte de la sociedad.
Mateo es muy buen muchacho. Desde luego no tendría nada que hacer si quisiera participar en ciertos programas televisivos. Él "no daría juego". Él jamás se ha emborrachado en la calle ni ha participado en ninguna trifulca callejera, por mucho que ciertos presentadores-periodistas de ciertos programas digan que eso lo "ha hecho todo el mundo", y que "muy pocas personas pasarían estas pruebas". Él tendría la etiqueta de "soso", que por prudente está "empanado" o que incluso es "bobo". Que por tener seguridad en sí mismo y en sus capacidades para emprender cualquier iniciativa en el futuro, que entiende la vida como una carrera de fondo, que la ve con perspectiva y que sabe que el presente es algo transitorio y que hay que actuar con reflexión,  por todo esto lo tildarían de "sin sangre". Tampoco ha participado en ningún episodio de violencia doméstica, como se encargan de televisar también en cierto programa del mismo grupo empresarial. Mateo- y como él, muchos chicos más - es un buen chaval, sencillo, al que le gusta hacer deporte y salir con los amigos. No trata a las chicas, desde luego, como trozos de carne o de forma despectiva. No las trata de manera arrogante o autoritaria. Él es muy buen chico. Mateo, lo que mas desea en este mundo es estudiar, y todas las tardes tiene que batallar por conseguir un poco de silencio en su casa. Un poco de paz, ya es pedir demasiado. Todas las tardes tiene que hacer un injusto esfuerzo titánico para intentar concentrase en la labor que le permite ser plenamente feliz. Por eso, esta entrada está dedicada a todos aquellos que se esfuerzan de verdad en sus propósitos, - sobre todo los jóvenes- que se apartan de las continuas etiquetas que son lanzadas por ciertos indeseables y que los tildan implicitamente de "raros" o "sosos" desde perversos grupos empresariales. Y que se apartan de esos continuos mensajes derrotistas que muy neciamente pasan por ingeniosos.
La educación, desde luego, es mucho mas que echar muchas horas delante de una mesa. Mucho mas que una manifestación contra los recortes o el político de turno. Mucho mas que un uniforme de colegio. Y mucho mas que un simple anuncio a favor de la cultura, aunque se esté anunciando la última película de Torrente.

jueves, 5 de febrero de 2015

El trasfondo "enrollao" de algunos grupos empresariales.

Allí estaba la nueva hornada. Tanto chicas como chicos. Con esos cuerpos esculturales, perfectamente definidos, algún que otro tatuaje, deslenguados "sinceros" que se quieren comer la audiencia a "bocaos". Uno diciendo que no quiere gente fea a su alrededor, el otro más de lo mismo y la del medio también. Jóvenes muy dispuestos a hacer lo que sea con tal de llamar la atención de su futura pareja, que en este caso viene acompañada por su madre: la futura suegra. Todos utilizando sus armas para conquistar a su futura pareja ante unos dos millones de espectadores. Gente que al fin y al cabo se ganan la vida como pueden, en este caso entreteniendo a los espectadores. Yo mismo he visto este tipo de programas en alguna que otra ocasión. Al igual que también he visto esos programas de voces y encontronazos en directo. No es algo que busque en la programación, pero es algo que está ahí, a golpe de mando, y que lleva estando ahí desde hace muchos años.
Lo que me saca especialmente de mis casillas es que este tipo de programas nazcan de esos grupos empresariales que están contra todo lo "malo" de esta sociedad. A saber: contra la "intolerancia", contra el "machismo", contra el "racismo", "homofobia", "violencia doméstica", etc..Pero que amparan laboralmente y económicamente a personajes televisivos que están ahí sólo y exclusivamente por tener un comportamiento "machista", "violento", "despótico" y esos ingredientes tan imprescindibles para "dar juego" y tener a la gente enganchada. Generadores profesionales de polémica, como también se los ha llegado a llamar. Gente que en un brote de "sinceridad" le suelta a la que tiene en frente que es gorda y fea, y otra que se dice a sí misma que es un pibón y que puede "estar" con cualquier tío que le de la gana. Esos mismos grupos empresariales que también tienen un tufillo a cultura, modernismo y progresismo que tira de espalda, pero que fomentan programas basados en chismorreos, prejuicios, encasillamientos, etiquetas, escarnio público  y todos esos ingredientes que son opuestos precisamente ya no solo a la cultura o al progresismo, sino a ciertas dosis de vergüenza ajena.
Abortos televisivos, productos de estos grupos empresariales que pasean su arrogancia por aquí y por allí y que dan de sí todo lo que les ha permitido tener cientos de miles de seguidores en twitter, conducir coches de alta gama, que las marcas comerciales se los rifen, publicar hasta libros y, en definitva, ser unos privilegiados del mundo. Sencillamente han sido recompensados por tener un tipo de comportamiento "acorde" con la audiencia.
Grupos empresariales muy cultos y tolerantes pero que le cruzan la cara, le arrean una bofetada sin mano a todas aquellas personas - jóvenes y no jóvenes- que se proponen cambiar su futuro, ya sea trabajando, estudiando o haciendo las dos cosas a la vez. Y que se tienen que esforzar duramente para salir adelante dejando atrás cuchicheos, encasillamientos, difíciles, imposibles, y esos ingredientes de "suerte", "naturalidad" e "improvisación", que según parece son fundamentales para el "éxito" de esta gente.

viernes, 30 de enero de 2015

EL JUEGO DE LOS DIOSES

Así que enchufo el televisor para ver un resumen del Atlético- Barsa y lo primero que veo es a un jugador barbudo arrojándole su bota al linier (que era como se llamaban, antes de cambiárselo por el de asistente). La imagen no deja de estremecerme. Se trata de un intento de agresión en toda regla: agarra la bota del suelo, coge todo el impulso que puede hacia atrás y la lanza con todas sus fuerzas al linier que se encontraba al menos a siete u ocho metros. El linier se hace penosamente el sueco, y el jugador se dirige a la banda con cara de mafioso a recuperar su bota para continuar jugando como si no hubiera sucedido nada. Yo, personalmente, es la primera vez que veo algo así en un campo de fútbol.
Jugadores que se pican, que se agraden, formando corrillos y diciéndose de todo. Y los asistentes al estadio que comparten el mismo ardor que sus jugadores. Atrás quedó ya - hace muy pocas semanas - aquel intento por parte de los que mandan de pacificar el fútbol, la sociedad y ya que se ponían al país en general. Atrás quedaron aquellos partes en la sección de deportes de TVE que nos ponían al tanto de cualquier mínima incidencia en los estadios. Ponían la lupa en cualquier elemento discordante que rompiera la armonía, la buena educación, la honradez, y el buen ambiente que siempre existe en cualquier estadio cuando el equipo local se juega algo importante.. Atrás quedaron esas supuestas sanciones ejemplares para erradicar el mal en el fútbol. Atrás quedó esa noble cruzada encabezada por esas personas intachables en lo moral y en lo cívico. Atrás quedó por fin el juego perverso de responsabilizar al resto de aficionados al fútbol de unos hechos desagradables que sucedieron en un descampado entre dos pandillas.
Algunos contertulios se tomaron la acción de la bota con mas sentido del humor que otra cosa. Otros lo compararon con el zapatazo a Bush, diciendo que para los árabes arrojar un zapato era una señal de desprecio, y que eran muy vehementes y todas esas cosas. No sabía que si un árabe te arroja un zapato es que te desprecia, y si te arroja una sandía o un plátano a lo mejor te aprecia. Supongo que tiraron en los dos casos lo que tenían mas a mano, pero eso sólo es mi opinión. Y con respecto a la vehemencia y al cabreo, como tantas otras cosas es algo universal, que todos poseemos cuando nos tocan mucho las narices. Cualquiera puede arrearle un cabezazo a otro fulano si se mete con nuestra madre.
Ahora, uno de esos dioses griegos mandamases que todo lo observa desde su trono, amenaza nada mas y nada menos con paralizar el fútbol en general por una riña con otro dios griego que comparte con él residencia en el Olimpo. Mientras tanto, los mortales, los contertulios periodistas siguen a lo suyo: incidiendo en que a este jugador le pica una oreja; en que cómo sabes tú si le quería tirar la bota al linier; que si no ha sido agresión porque tiene la nariz en su sitio....que si la afición de este equipo nunca va al estadio - aunque siempre le pongan el partido a las diez de la noche entre semana - y que si tendrían que recapacitar....

domingo, 18 de enero de 2015

EL RESULTADO LÓGICO DE UNA MALA EDUCACIÓN.

Sucedió hace un par de días por aquí, por Twitter. Resultaba desolador comprobar cómo se tiraban los trastos a la cabeza tantos unos como otros, atrincherados en un ridículo concurso de fuerza, en una especie de concurso pornográfico por ver quién la tiene mas larga o cuántas cachas has cogido en una noche. En una ridícula fanfarronada impropia de alguien que ha recibido, se supone, una educación superior. Tirando por tierra lo que debería ser precisamente esto, una educación superior. Comportándose indignamente y pervirtiendo el sentido real de las cosas. Está claro que todos esos no representan a la sociedad española, gracias a Dios, al igual que dos millones de personas viendo un programa de televisión sólo se representan a ellos mismos y no al amplio espectro de 40 millones de almas que tiene este país; sin embargo, y viendo los tuits y los perfiles, los que se enzarzaron en aquel concurso tan obsceno sí que eran licenciados o estaban en ello.
Fue realmente desagradable comprobar, así, a groso modo, que un amplio espectro de esta gente joven ya van cargados desde el principio con una extraña dosis de complejos y prejuicios, que es de entrada los dos primeros elementos que se suponen tenían que desprenderse de la persona al recibir una certera educación, de un nivel superior. Y he aquí que se comportan con la prepotencia y arrogancia de un nuevo rico que mira por encima el hombro a quienes no tienen tanto dinero, creyéndose por encima de él. Y del otro lado, que no tienen la consistencia necesaria como para no entrar al trapo de descalificaciones infantiloides que sólo demuestra las pocas neuronas y menos sentido común que sorprendentemente puede tener alguien con una educación superior.
Así, de entrada: ¿Alguien, realmente, se puede sentir intelectualmente superior a otra persona por la carrera que escoja?¿De verdad?  Y entonces, tú, que eres mas arrogante que muchos futbolistas televisivos, ¿te crees superior intelectualmente y humanamente a una persona que no haya ido a la universidad?...¿De verdad? ¿Si escoges la carrera mas complicada, entonces te crees el mas inteligente del mundo?. Eh, tú, arrogante, chico/a  listo/a, ¿te cuesta trabajo entender que un estudiante fabuloso con unas notas estupendas opte por una carrera con una nota baja porque es su verdadera vocación, y no mire el supuesto dinero que pueda llegar a ganar el día de mañana sino la satisfacción personal. Seguramente sí, que sea complicado de entender para gente como tú. No es de extrañar, por supuesto. ¿La valía personal se mide por el nombre de la carrera realizada, por el coche que se conduzca, y la educación sólo es una herramienta para este fin?Si es así prepárate porque ya, desde el principio, te estás empezando a arrastrar y no te estás dando ni cuenta. ¿Cómo se pueden tener tantos complejos siendo tan joven y estudiando algo que seguramente sea de verdad apasionante?¿Qué demonios te han metido en la mollera de joven?
¿La condición humana de una persona culta es superior a la de una analfabeta?¿Qué elementos permiten el asentamiento de nuestra propia sociedad, de nuestra propia identidad, de nuestra propia personalidad?
La educación es mucho mas que unas horas de clase al día y muchas horas de estudio para sacar buenas calificaciones. Es mucho más que la memorización de textos y realización de cálculos. Seguramente tú, arrogante, sólo te tengas que preocupar de ésto y de salir con los colegas los fines de semana porque el dinero para ti no sea ningún problema, y a diferencia de otros chavales no te haga falta buscar un trabajillo para sacarte unas pelas.
Y por otro lado: no puede existir algo mas deshonroso que dar explicaciones ante ciertos ataques y descalificaciones, o entrar en el mismo juego desagradable que proponen algunas personas.

viernes, 16 de enero de 2015

EL REGUSTO PERVERSO DE LA MALDAD

Allí estaban todos. Salían a la carrera con caras de haber pasado las peores horas de sus vidas. Dejaban atrás aquel infierno de odio y rencor inculcado que por poco les cuesta la vida y que muy probablemente los dejen marcados para mucho tiempo. El día anterior se pudo ver en todos los telediarios, a la hora de comer, la ejecución de un policía malherido en el suelo por parte de un psicópata, que es lo que son y en lo que se convierten, y el sonido de fondo de continuas ráfagas de disparos con un destino incierto e inquietante. Uno no podía dejar de estremecerse observando todo aquello, y el horror era aún mayor cuando en un exceso de empatía uno se ponía en situación: una calle plácida de París, con personas caminando tranquilamente por las inmediaciones de la redacción del periódico, y unos tipos que desgarran toda la escena por la mitad con sus fusiles y su mala leche, irrumpiendo con sed de sangre y demencial venganza.
No existe en la vida mayor desgracia que la pérdida de una vida humana, y si encima es por una acción de este tipo el dolor es aún mayor. Lógicamente, todas las noticias se enfocan inmediatamente al acto terrorista en sí mismo: asaltantes, disparos, muertos, personas corriendo, etc...Pero se ignora el peligroso regusto que deja en las personas un hecho semejante. El mayor poder que posee el mal es el de intentar descentrar a las personas en su fuero mas interno con argumentaciones de lo mas peregrinas y perversas. Y esto se puede aplicar a un acto terrorista de esta gente o de otro grupo armado, así como a un acto violento en el ambiente familiar o en plena calle. El mayor brindis a la vida que se puede realizar es el de no enfangarse con la mentalidad intrincada de los violentos, sin más. Continuar centrados en vivir la vida plenamente y echar a un lado lo que no aporte absolutamente nada al desarrollo personal y vital, que es, en definitiva, lo que hace que seamos mas felices; apartarla a un lado de una patada como se haría con una mierda seca que uno se ha encontrado en el suelo mientras daba un paseo por la calle.
Es importante estar informado. Conocer los entresijos de esta gente, cómo y quién los financian, quién los apoya logísticamente desde que salen de sus viviendas - literalmente - hasta que llegan a las zonas de conflicto y quién se encarga de conseguirles el billetito de vuelta como si fuera un turista mas que viene de pasar unos días de vacaciones por el Mediterráneo. Estar atentos con el rabillo del ojo a todas estas cuestiones y exigirlas también, pero sin perder de vista en ningún momento el frente de nuestras propias vidas. Y, sobre todo, no ahondar en las pestilentes aguas de la ignorancia y la sinrazón que convierten a las personas en unas desgraciadas.